Al dar los primeros pasos dentro del templo masónico, comenzar el camino, aprender las buenas costumbres, poco a poco ir perfeccionando la piedra en bruto, formar parte de una logia, vivir bajo un estándar que es una exigencia propia pero que al mismo tiempo de lo individual se construye lo colectivo, hay que comprender que uno de los principales objetivos es proyectar todo lo adquirido en el exterior.
El masón tiene el compromiso e incluso la responsabilidad de dar el ejemplo, en todos los aspectos de su vida para lograr ser un embajador eficiente de la masonería. No basta asistir al templo, trabajar dentro del taller, el accionar debe ejecutarse en todos los entornos posibles.
La honestidad, humildad y el trabajo duro, son parte de esas cosas que se instruyen con el ejemplo, en casa, el trabajo, en cualquier sitio donde haga presencia un hermano debe dejar una huella positiva, sin gritarle al mundo que es masón, porque la masonería no necesita ser reconocida, solo realizada con discreción y sabiduría.
Tampoco es cuestión de invitar a todos a ser masones, pero si de guiar según el contexto, bajo principios básicos de humanismo, moral y positivismo.
El comportamiento de un masón, debe hablar por sí solo y de una forma natural que se haga sin esfuerzo, como respirar, esto va de la mano con el trato hacia otras personas, es muy importante, si se quiere ser una buena influencia lo primero es ser respetuoso, saber escuchar a los demás y ser empático.
Para aquellos que decidieron recorrer el camino de la masonería, estas cosas son parte del compromiso, que va ayudar a perfeccionar la piedra en bruto. Todo aprendiz tiene que volverse compañero, luego maestro y esto se debe reflejar en todos los aspectos de la vida, porque el verdadero masón lo es dentro y fuera del templo, lo refleja en silencio con acciones concretas que hablan por sí mismas sin necesidad de ser reconocidas.
Por lo tanto, aprendemos a ser masones dentro del templo, pero gran parte de la masonería se hace fuera del mismo y aquí toma la relevancia la congruencia, soy masón, pero ¿qué tanta masonería proyecto en el mundo? Es una pregunta con una respuesta profunda que cada hermano puede que tenga una respuesta diferente.